EXILIO
Mi patria eran tus manos,
tu mirada,
el suave temblor de tus labios.
Ya no tengo tu hombro
para mi cabeza rendida.
No tengo nada.
Veinte años de exilio,
amor mío,
veinte años sin patria.
HUELLA
La huella
de tu mano.
Apenas una gota
de rocío,
suave trazo
de luz distante y pura
la huella
de tu mano.
¿SOLA?
Tus ojos
vinieron a mirarme
en esta hora
oscura y áspera.
Yo me creía sola
pero estabas aquí.
El amor le arrancó
tu mirada a la muerte.
Colección “Gaviotas de azogue” / 12, Septiembre de 2007, Madrid, España.
|